Más pasado que futuro

01 ago (lavoz).-El ferrocarril dio su pitada final en Huascha en la década de 1980. Hasta entonces, este paraje conoció mejores tiempos.

Los trenes del Ferrocarril del Oeste con rumbo a Catamarca dejaron huérfanos también a otros pueblos de la región como San José, Quilino, San Pedro, Jaime Peter, Chuña y La Juanita, como así a tantos otros a lo largo del país.

Ser hachero era el oficio común del siempre humilde lugar, complementado con los hornos de carbón de piedra, la crianza de ganado vacuno y caprino, como el trabajo en los olivares en el cercano San Nicolás.

Pero Huascha nunca fue comuna. Recién el último censo provincial de 2008 lo incorporó como paraje rural a la zona que depende de la comuna de Olivares San Nicolás. No solo las vías férreas silenciadas marcaron la decadencia. La deforestación descontrolada, el cambio climático y la caída de las mini economías campesinas familiares también aportaron para la postración de hoy.