Hyperloop: “En tres años embarcaremos al primer pasajero en Europa”

Expansión
Javier G. FernándezMadrid@JGF92

La ‘start up’ de transporte ha elegido la ciudad francesa de Toulouse para instalar su primer centro de investigación fuera de EEUU.

El transporte del futuro ha llegado a Europa. Hyperloop, la start up que desarrolla un futurista sistema de transporte en tubos capaces de alcanzar velocidades cercanas a los 1.000 kilómetros por hora, contará con un centro de investigación y desarrollo en la localidad francesa de Toulouse, según anunció la compañía hace escasas semanas.

Al frente del centro de innovación de Hyperloop en Francia estará el español Andrés de Lorenzo

“Toulouse es el centro aeroespacial tecnológico de Europa. Es la ubicación ideal por el fácil acceso al talento y por tener una completa red de proveedores locales”, explica a EXPANSIÓN Dirk Ahlborn, el consejero delegado de Hyperloop Transportation Technologies (HTT), una de las empresas que tomó el testigo a Elon Musk en la ejecución del proyecto.

Hasta el momento, toda la actividad de la compañía se concentraba en la región de Quay Valley, a mitad de camino entre San Francisco y Los Ángeles, pero con la apertura del centro en Francia, Hyperloop sale por primera vez de EEUU. Al frente de este espacio estará un español, Andrés de Lorenzo, director de Operaciones de Hyperloop.

Revolución

La empresa, que ya ha firmado un contrato en la República Checa para conectar las ciudades de Praga y Bratislava, aspira a convertirse en el Uber del transporte ferroviario, aprovechando las ineficiencias y los altos costes de las redes de trenes tradicionales para transformar el modo en que nos desplazamos por el continente. “El mayor problema es que el sistema de transporte público existente depende en gran medida de los subsidios del Estado. Nosotros resolvemos ese problema, tenemos unos bajos costes operacionales y, por eso, puede ser rentable en un periodo corto de tiempo”, apunta Ahlborn. ¿Por qué? El secreto está en el sistema de levitación sobre el que circulan los trenes, que no exige instalar costosos kilómetros de vías y además es más eficiente desde el punto de vista energético.

Un viaje de 120 kilómetros con Hyperloop podría recorrerse en 15 o 20 minutos

Según los cálculos de la compañía, un viaje en coche de 120 kilómetros puede durar actualmente entre 90 minutos y dos horas, dependiendo del tráfico. Con Hyper- loop, sin embargo, podría recorrerse en 15 o 20 minutos. “Esto cambiará la forma en la que vivimos, los desplazamientos por trabajo se reducirán drásticamente. Incluso cabrá la posibilidad de salir a cenar a un país vecino y estar en casa a una hora razonable”, destaca el consejero delegado de Hyperloop.

La regulación en Europa puede suponer un freno a estas empresas tan disruptivas. Desde Hyperloop lo saben y no esconden que uno de los motivos que les ha llevado a instalar un centro en Francia es precisamente presionar para lograr un marco normativo favorable para su actividad. “Hasta ahora, hemos recibido un magnífico apoyo por parte de todos los gobiernos con los que estamos trabajando, pero hay que seguir adelante. Es necesario crear un nuevo marco regulatorio”, señala Ahlborn, y añade: “Nuestro sistema toma muchas de las regulaciones ya existentes para los trenes y otras de la aviación”.

España

“España es uno de los países más avanzados, con uno de los mejores sistemas ferroviarios de alta velocidad del mundo. Contamos con colaboradores industriales en el país, como Carbures, que trabajan con nosotros globalmente y, además, hemos abierto una filial local donde se está llevando a cabo parte de nuestro desarrollo”.

Cuestionado sobre si la llegada de Hyperloop a Europa supondrá el principio del fin del tren convencional, Ahlborn se muestra prudente. “Los sistemas actuales seguirán existiendo pero en el futuro, estas infraestructuras no tendrán mucho sentido ya que dependen enormemente de los subsidios. Esperamos que, en tres años, seamos capaces de embarcar al primer pasajero de Hyperloop en Europa”, concluye.